Directiva CSRD: qué es, a quién afecta y cómo preparar el informe de sostenibilidad de tu empresa

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La sostenibilidad empresarial ha dejado de ser una declaración de intenciones. Hoy forma parte de la forma en que las empresas informan, compiten, acceden a financiación, gestionan riesgos y se relacionan con clientes, proveedores, inversores y administraciones.

En ese contexto aparece la directiva CSRD, una normativa europea que transforma el reporting ESG y eleva el nivel de exigencia sobre la información de sostenibilidad que deben presentar muchas compañías.

El cambio es profundo. La sostenibilidad ya no se comunica únicamente en memorias corporativas voluntarias. Empieza a integrarse en los sistemas de información de la empresa, en la cadena de suministro, en la gestión de riesgos, en los indicadores ESG y en la toma de decisiones estratégicas.

La pregunta ya no es si una empresa debe hablar de sostenibilidad. La pregunta es si está preparada para demostrarla con datos, trazabilidad y criterios comparables.

Qué es la directiva CSRD

La CSRD, siglas de CorporateSustainabilityReporting Directive, es la directiva europea sobre información corporativa en materia de sostenibilidad.

Su nombre completo es Directiva (UE) 2022/2464 del Parlamento Europeo y del Consejo, y modifica el marco anterior de información no financiera para ampliar y reforzar las obligaciones de reporting de sostenibilidad de las empresas.

En términos sencillos, la directiva CSRD obliga a determinadas compañías a informar de forma más completa, estructurada y verificable sobre sus impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad.

Esto incluye cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza. Es decir, criterios ESG que afectan a cómo una empresa opera, cómo gestiona sus recursos, cómo se relaciona con sus trabajadores, cómo impacta en el medio ambiente, cómo controla su cadena de suministro y cómo se prepara frente a los riesgos de futuro.

La CSRD responde a una necesidad clara. Hacer que la información de sostenibilidad sea más comparable, más fiable y más útil para inversores, clientes, administraciones y otros grupos de interés.

Cuáles son los requisitos de la directiva CSRD

La directiva CSRD introduce un cambio de enfoque en la forma de reportar sostenibilidad. Las empresas afectadas deben avanzar hacia un modelo de información más riguroso, basado en datos, indicadores y criterios comunes.

Entre los principales requisitos de la directiva CSRD destacan los siguientes:

  • Reportar información de sostenibilidad dentro del informe de gestión de la empresa.
  • Aplicar los estándares ESRS, que son los European Sustainability Reporting Standards.
  • Identificar los impactos, riesgos y oportunidades relevantes para la compañía.
  • Trabajar bajo el principio de doble materialidad.
  • Informar sobre cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza.
  • Aportar datos sobre políticas, objetivos, planes de acción e indicadores.
  • Incluir información relacionada con la cadena de suministro cuando sea relevante.
  • Someter la información de sostenibilidad a verificación externa.
  • Digitalizar la información para facilitar su lectura, análisis y comparabilidad.

Uno de los elementos más relevantes es la doble materialidad. Esto significa que la empresa debe analizar dos dimensiones.

Por un lado, cómo sus actividades impactan en las personas y el medio ambiente. Por otro, cómo los factores de sostenibilidad pueden afectar al negocio, sus resultados, su financiación, su reputación o su capacidad de operar.

Este enfoque obliga a conectar sostenibilidad y estrategia empresarial. La CSRD no consiste solo en completar un informe. Exige entender qué temas son realmente relevantes para la compañía y cómo afectan a su modelo de negocio.

En qué consiste el informe de sostenibilidad de empresa

El informe de sostenibilidad de empresa es el documento en el que una organización presenta de forma estructurada su desempeño, impactos, riesgos y oportunidades en materia ESG.

Bajo la directiva CSRD, este informe gana peso porque pasa a formar parte del reporting corporativo regulado. Ya no se trata de una pieza de comunicación aislada. Se convierte en información empresarial que debe ser consistente, verificable y comparable.

El informe debe explicar cómo la empresa gestiona los temas relevantes de sostenibilidad y qué evolución está siguiendo. Esto puede incluir aspectos como emisiones, consumo energético, uso de recursos, residuos, agua, economía circular, derechos laborales, diversidad, seguridad, gobernanza, ética, riesgos climáticos o relación con proveedores.

En sectores industriales, la información sobre materiales, procesos, residuos, eficiencia productiva o materias primas recicladas puede tener una importancia especial. También la trazabilidad dentro de la cadena de suministro, especialmente cuando los clientes empiezan a exigir datos a sus proveedores para poder cumplir sus propios compromisos de reporting ESG.

Por eso, el informe de sostenibilidad no debe entenderse como un documento final. Es la consecuencia visible de un sistema interno capaz de medir, ordenar y explicar información que antes muchas empresas tenían dispersa.

Cómo elaborar este informe acorde a la CSRD

Preparar un informe de sostenibilidad conforme a la directiva CSRD exige método. La clave está en construir un proceso sólido antes de redactar el documento.

1. Identificar si la empresa está obligada a reportar

El primer paso es analizar si la compañía entra dentro del ámbito de aplicación de la CSRD. Esto dependerá de factores como tamaño, facturación, balance, número de empleados, condición de entidad cotizada o pertenencia a un grupo afectado por la normativa.

También conviene tener en cuenta la evolución normativa y la simplificación Omnibus de 2025, que introdujo cambios y propuestas orientadas a reducir cargas administrativas, revisar calendarios y ajustar determinados requisitos de sostenibilidad para las empresas.

2. Entender los estándares ESRS

Las empresas sujetas a CSRD deben reportar siguiendo los estándares ESRS. Estos estándares definen qué información debe comunicarse, cómo debe organizarse y qué indicadores ESRS pueden ser necesarios según los temas materiales de cada empresa.

Los ESRS cubren áreas ambientales, sociales y de gobernanza. Su objetivo es evitar informes genéricos y avanzar hacia datos comparables, consistentes y útiles.

3. Realizar el análisis de doble materialidad

La doble materialidad es una de las fases más importantes. La empresa debe identificar qué temas de sostenibilidad son relevantes desde dos perspectivas.

Primero, los impactos que genera sobre el entorno, las personas y la sociedad. Segundo, los riesgos y oportunidades que la sostenibilidad puede generar sobre la propia empresa.

Este análisis ayuda a priorizar. No todas las compañías deben reportar con la misma profundidad sobre los mismos temas. Lo importante es identificar qué cuestiones son significativas para su actividad, su sector, su cadena de valor y sus grupos de interés.

4. Recopilar datos internos y de cadena de suministro

El reporting ESG exige información fiable. Para ello, la empresa debe revisar qué datos tiene, dónde están, quién los gestiona y cómo se validan.

En empresas industriales, esto puede incluir datos sobre energía, emisiones, agua, residuos, materias primas, materiales reciclados, producción, transporte, proveedores, seguridad laboral o gestión ambiental.

La cadena de suministro adquiere un papel clave. Muchas compañías deberán solicitar información a proveedores y, al mismo tiempo, estar preparadas para responder a las demandas de sus propios clientes.

5. Definir políticas, objetivos e indicadores

La CSRD no busca únicamente una fotografía del presente. También exige explicar cómo la empresa gestiona sus impactos, qué objetivos tiene y qué acciones está desarrollando.

Por eso, el informe debe conectar políticas, planes de acción e indicadores. No basta con decir que una compañía trabaja en sostenibilidad. Debe demostrar qué está midiendo, qué pretende mejorar y cómo evalúa su evolución.

6. Integrar sostenibilidad y negocio

El informe de sostenibilidad debe reflejar cómo los criterios ESG se conectan con la estrategia empresarial. Esto incluye riesgos, oportunidades, inversiones, innovación, eficiencia, uso de recursos, cumplimiento normativo y relación con clientes.

En este punto, la economía circular puede convertirse en una palanca estratégica. El uso de materias primas recicladas, el ecodiseño, la recirculación de materiales, la reducción de residuos o la trazabilidad de procesos pueden ayudar a mejorar el desempeño ambiental y, al mismo tiempo, reforzar la competitividad.

7. Preparar la verificación externa

La información de sostenibilidad bajo CSRD debe someterse a verificación. Esto exige trabajar con datos consistentes, trazables y documentados.

La empresa debe poder justificar de dónde salen sus indicadores, qué metodología ha utilizado y cómo se han calculado los resultados. Por eso, preparar el informe al final del año ya no es suficiente. La sostenibilidad debe medirse durante todo el ejercicio.

Erum Group ante la nueva exigencia de sostenibilidad empresarial

La directiva CSRD marca un cambio relevante para las empresas, pero también para sus cadenas de suministro. Muchas compañías que quizá no estén directamente obligadas a reportar pueden verse afectadas de forma indirecta porque sus clientes sí necesitarán datos más precisos sobre impacto ambiental, materiales, residuos, trazabilidad o economía circular.

En este contexto, Erum Group se posiciona como un partner industrial capaz de ayudar a empresas de distintos sectores a transformar productos, materiales y procesos desde la circularidad.

Su experiencia en ecodiseño, transformación de plásticos, inyección sostenible, gestión de residuos, recirculación y uso de materias primas recicladas conecta directamente con los nuevos retos de reporting ESG. Porque una empresa preparada para la sostenibilidad no solo necesita comunicar mejor. Necesita operar mejor.

La CSRD impulsa un escenario en el que los datos deberán respaldar las decisiones. Y ahí la circularidad aplicada, medible y trazable se convierte en una ventaja competitiva.

Preguntas frecuentes CSRD

¿Cuándo entra en vigor la normativa CSRD?

La directiva CSRD se aplica de forma progresiva. Las primeras empresas obligadas comienzan a reportar sobre el ejercicio 2024, con informes publicados en 2025. Después, el calendario se amplía por fases a otros grupos de empresas, aunque este despliegue debe interpretarse teniendo en cuenta los cambios derivados del paquete de simplificación Omnibus y las actualizaciones normativas posteriores.

La recomendación para cualquier empresa es clara. Revisar su situación concreta, analizar si está obligada de forma directa o indirecta y empezar a ordenar sus datos de sostenibilidad cuanto antes.

¿Qué empresas están obligadas a reportar CSRD?

La CSRD afecta principalmente a grandes empresas, empresas cotizadas y determinados grupos empresariales que cumplen criterios de tamaño, facturación, balance o presencia en mercados regulados.

También puede afectar de forma indirecta a compañías proveedoras de empresas obligadas, ya que estas necesitarán recopilar información ESG de su cadena de suministro. Por eso, incluso empresas que no entren directamente en el ámbito de la directiva pueden recibir solicitudes de datos sobre emisiones, materiales, residuos, derechos laborales, trazabilidad o prácticas ambientales.

¿Es obligatoria la Directiva sobre informes de sostenibilidad operativa?

La directiva CSRD es una normativa europea obligatoria para las empresas que entran dentro de su ámbito de aplicación. A veces se utiliza de forma informal la expresión “informes de sostenibilidad operativa” para referirse a la obligación de reportar información de sostenibilidad de forma estructurada y verificable.

Lo importante es entender que la CSRD no es una recomendación voluntaria para las empresas afectadas. Es un marco normativo que exige reportar información de sostenibilidad conforme a estándares definidos y con verificación externa.

¿Cuál es la diferencia entre CSRD y ESRS?

La CSRD es la directiva europea que establece la obligación de reportar información de sostenibilidad para determinadas empresas.

Los ESRS son los estándares que indican cómo debe hacerse ese reporting. Es decir, la CSRD define el marco legal y los ESRS concretan los contenidos, indicadores y criterios de presentación de la información.

Dicho de forma sencilla, la CSRD responde a la pregunta de quién debe reportar y bajo qué obligación. Los estándares ESRS ayudan a responder qué información debe reportarse y cómo debe estructurarse.

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